¿PARA QUÉ SIRVE EL MULCHING?
- Feb 5
- 2 min read

El mulching (acolchado) en el jardín consiste en cubrir el suelo con materiales orgánicos (corteza, paja, compost) o inorgánicos para retener humedad, controlar malezas, regular la temperatura del suelo y nutrir la tierra al descomponerse. Protege las raíces de las heladas y el calor excesivo, mejora la estructura del suelo y mejora la estética del paisaje.
Principales usos y beneficios del mulching:
Conservación de agua: Reduce la evaporación del suelo, manteniendo la humedad por más tiempo y disminuyendo la necesidad de riego frecuente.
Control de malezas (hierbas adventicias): Crea una barrera física que impide la germinación y crecimiento de plantas no deseadas al bloquear la luz solar.
Mejora de la fertilidad y estructura del suelo: El mulching orgánico se descompone con el tiempo, añadiendo materia orgánica, nutrientes y mejorando la aireación del suelo.
Protección contra temperaturas extremas: Actúa como aislante térmico, manteniendo el suelo más fresco en verano y más cálido durante las heladas en invierno.
Reducción de la erosión: Protege el suelo de la compactación y erosión causadas por la lluvia intensa y el viento.
Protección de frutos y flores: Evita el contacto directo de los frutos con la tierra, reduciendo la podredumbre.
Aspecto estético y orden: Aporta un acabado limpio, ordenado y natural a los canteros, caminos y zonas ajardinadas.
Tipos comunes de mulching:
Orgánicos: Corteza de pino, virutas de madera, compost, paja, heno, hojas secas, restos de poda.
Inorgánicos: Piedras, grava, cantos rodados, mallas geotextiles.
Recomendaciones de uso:
Espesor: Se recomienda una capa de entre 5 y 10 cm de espesor.
Distancia: No colocar el acolchado directamente sobre el tallo o base de las plantas para evitar la pudrición; dejar unos centímetros libres alrededor.
Suelo adecuado: Aplicar siempre con el suelo húmedo y, idealmente, tras eliminar las malas hierbas existentes.



Comments